Salvatore Cascone nació en Ragusa el 29 de junio de 1904 en el seno de una familia de clase trabajadora.

Desde pequeño mostró una especial vocación por la pintura, pero las dificultades económicas obstaculizaron el desarrollo de su vocación. Después de asistir a una escuela de arte en la cercana ciudad de Comiso, pasó con grandes sacrificios a la Escuela Superior de Arte Cristiano “Beato Angelico” en Milán.

Aquí estudió entre 1926 y 1930, bajo la dirección del arquitecto y pintor Mons. Giuseppe Polvara, entonces director de la Escuela, quien, apreciando sus cualidades artísticas, le confió obras de considerable importancia y gran responsabilidad.

Tras obtener el diploma de Maestro Pintor, Salvatore Cascone permaneció en Milán, enseñando dibujo y pintura en la misma escuela “Beato Angelico”. En ese período pintó frescos en iglesias de Lombardía, en Cernusco sul Naviglio (Milán) y en Venegono Inferiore (Varese). Por motivos familiares se trasladó en 1937 a Sicilia, donde desarrolló la mayor parte de su actividad artística.

Se dedicó principalmente a la decoración de iglesias y frescos: las grandes composiciones murales le permitieron libertad de expresión y creatividad. Decoró muchas iglesias en Sicilia, Lombardía y Calabria.

Además de pintar frescos, también se dedicó a la pintura al óleo y de caballete.

Durante su dilatada carrera artística organizó con éxito varias exposiciones individuales.

Salvatore Cascone murió el 18 de mayo de 1996 a la edad de 92 años en Sant’Agata Li Battiati (Catania), asistido amorosamente por su hija María Carmela, en cuya compañía pasó los últimos años de su vida.